Señala la dificultad de escribir la historia total. Hay historiadores sociales que ven la historia desde un punto de vista conservador y que apoyan la hegemonía de las élites en el poder; mientras que la nueva historia, que tiene como característica ser democrática, da a cada tema o sujeto la misma importancia. La nueva, critica y trata de explicar lo que la vieja describe y justifica.